Con respecto a una nota sobre Andrés Segovia por Emilio Colombo

Andres SegoviaAnte mi visita tengo un artículo escrito por un tal Sr. Matanya Ophee.- En el mismo se presenta como un hombre de negocios americano y asimismo adopta una paternal actitud aconsejando a los pobrecitos guitarristas que transitan por los caminos del mundo.- Les dice que tratará de venderles algo, de darles algo para pensar.- Ya que anota que es dueño de una casa editorial y vende herramientas para esa labor, pienso luego de leer íntegramente el artículo, que debería cambiar de ramo y vender herramientas de una ferretería.

No creo que este señor tenga la capacidad y conocimientos suficientes como para alardear de consejero espiritual de los guitarristas.- Escribe sobre el tema con invariable inconciencia, empleando su propia terminología, pero ni escribe bien, ni domina la materia.- Debe ser el poseedor de algunas lecturas sobre el tema, pero muy mal asimiladas y por lo tanto carece de la ilustración necesaria para abordar temas tan específicos como lo es el arte de la guitarra.-
Confunde la situación de la guitarra con la guitarra misma y termina de confundir a los mismos fieles con los Papas; es decir, a los amantes de la guitarra por el instrumento mismo en sí con los grandes intérpretes.- Confunde “el entorno” con la institución misma.-
En el terreno de las ideas se le puede aplicar un símil conocido como el de “un ciego que entra en un cuarto oscuro a buscar un gato negro que no está en el cuarto”. – Puede estar seguro el Sr. Matanya Ophee que su teoría de índole paternalista, no ofrece soluciones adecuadas a la situación creada en el mundo con relación a nuestro instrumento.-

Si el autor de este escrito, pretende defender a la guitarra con sus consejos, pienso que esta demás esa muestra de conocimientos de librería, al insertar un comentario de la Gazett Repartuar del 1839. – Pero sí debería saber que la guitarra es enseñada y prestigiada por muchos grandes cultores del instrumento y grandes pedagogos y entre los que sobresalen muchos maestros rioplatenses.- Y creo que en los EE.UU. existen maestros de prestigio que no han de participar de las ideas del Sr. Ophee.- Tal vez desconozca la obra que en tal sentido, promovió en la Universidad de Miami, el gran maestro cubano Juan Mercadal, lamentablemente ya desaparecido.- Conoce el Sr. Ophee la obra pedagógica del maestro argentino Manuel López Ramos en la ciudad de México, que fue objeto de distinciones por su labor por parte de la Unión de Críticos de la ciudad de México y por la Orquesta de Cámara de esa ciudad.-

Además debería saber que no es precisamente de las universidades de donde surgen los grandes artistas, no sólo de la guitarra sino de cualquier otro instrumento.- Eso lo conoce cualquier profesional de la música.-

Que gran problema establece al expresar que el objetivo “clásico” se aplica solamente a la guitarra, como si ello pudiese afectar a cualquier gran artista que elevará su música con la jerarquía artística que atrapará a sus propios públicos – guitarra clásica, folklórica o de música ciudadana y popular.-

A esta altura de su cultural artículo podemos sí apreciar algo acertado: dice que tiene algunas teorías que cree que no podrían discutirse en una sociedad educada.- Por supuesto sus teorías son para argumentar en una no tan desarrollada.-

Invade el campo de la pedagogía con una apreciación tan negativa como inocente al expresar:
“que la técnica y la pedagogía del instrumento fueron establecidas desde los tiempos del último método de Dionisio Aguado, en 1843, desde entonces poco ha cambiado”

Si el Sr. Ophee, fuera un estudioso, un realmente analista de la evolución de la pedagogía, tanto en la faz de procedimientos para la técnica mecánica, como para la expresiva, no estaría sosteniendo una idea tan fuera de lugar.- Tal vez no ha sido aconsejado convenientemente en esta materia por D. Miguel Alcazar, su amigo mexicano.-

De otra manera el Sr. Ophee, no podría desconocer los siete libros de alta pedagogía del maestro Julio S. Sagreras, que traducido a varios idiomas se utilizan en muchas partes del planeta.-

Ahora sí, es el momento de volcarnos a un tema cuya importancia, en palabras del Sr. Ophee y sus influenciantes amigos, es sumamente malintencionada y provocadora:

“siempre acostumbra el vulgo necio de lo bueno y malo igual aprecio”

Con malévola intención inicial, este Sr. Matanya Ophee se expresa “para bien o para mal la fuerza determinante en la guitarra del siglo XX fue Andrés Segovia” y sigue: “Hasta fechas recientes, nuestra imagen de este hombre se formó bajo la creencia ciega que había sido quien había creado la guitarra a su imagen y semejanza, poniéndola al nivel del violín y del piano”. – “La falsedad propagandística de estas ideas creó entre los guitarristas, sub culturas “segovianas” de tipo casi religioso.- La mayor parte de la información disponible sobre la carrera de Segovia había sido diseñada para proyectar la imagen que he descrito, y para ocultar algunos hechos poco placenteros acerca de él”.-

En este caso no se puede dudar que la impotente envidia que adorna el mensaje, es la segura comprobación de sus deficiencias, invadiendo los méritos de un artista de la guitarra que fue Andrés Segovia.- Creo que se coloca en el camino de los ruines que buscan desacreditar lo bueno, alabando concientemente y deshonestamente lo malo, a los efectos que se pueda producir el olvido, de esta manera, de lo virtuoso.-

“cuanto se esfuerza y trabaja la gente sólo para no alabar lo excelente”

El arte y los grandes artistas están obligados a defenderse de los chillidos de gente que se cree con autoridad de jueces con el fin de enlodar el mérito.-

Aparentemente el Sr. Ophee y su íntimo amigo D. Miguel Alcazar, poseen este imperdonable vicio y se han propuesto infamar aquello que el omnipotente destino ya ha dispuesto, y sus intenciones se basan en ridículas presunciones.-

Tal vez para estos dos señores que presumen, con muy poca modestia, que su gusto o estética, pueden juzgar el talento de un genio, aunque ellos por su parte sean capaces de no producir nada o solamente lo perverso y lo ruin, tal vez esperando la aprobación y las alabanzas y las coronas de aquellos que también como ellos, no saben distinguir lo bueno de lo malo.-

La pretensión de deformar la personalidad artística del maestro Segovia por ignorantes que descaradamente se comportan como vándalos y lo hacen con toda desvergüenza, ensombrecidos por la mascara de la envidia y la impotencia.-

El escrito del Sr. Ophee revela una insaciable sed de venganza, positivamente demostrada del impotente envidioso, que con estudiada crueldad se regocija en el tormento inútil destinado a aquellos que han conducido ideas, formas, caminos que no fueron de su gusto, o que fueron incapaces de asimilar.-

Y prosigo, para ello, con un pensamiento de Goethe
“lo que es verdad en todas partes lo digo sin temor a nadie”

No hacen falta condiciones especiales para poder opinar de tal gusto para divertirse con lo que pretenden Matanya Ophee y Miguel Alcazar con la descripción de irritantes especulaciones de verdugos hacia el maestro Segovia.-

Es ya conocida y en detalle la antipatía de Alcazar por el maestro Segovia y se ha inspirado, se inspira y seguramente lo seguirá haciendo, imaginando historias pretendiendo ocupar el lugar de gran protagonista.-
Para ello basta pasar vista por el libro que se atrevió a publicar con cartas de D.Andrés a ese grande de la música que fue Manuel M. Ponce y que el Sr. Alcazar se atribuye como una conquista personal… por supuesto de sus malvadas intenciones.-

La excesiva bondad, tal vez, de la familia del maestro Segovia, no ha provocado un apropiado y justo juicio a esta impertinencia.-

De todas maneras, al maestro Segovia, no le hace falta el aplauso tardío o difícil o si queda abandonado a la posteridad, cuando en vida supo emocionar a cinco generaciones y por supuesto estos dos señores responsables de tanto daño, no han tenido en cuenta la fama extendida en su tiempo y aún en la actualidad y que dan prueba de lo absurdo y ridículo de lo que sostienen.-

El genio y la sabiduría del gran artista, se han dado aquí de la mano “para bien” y no para mal como pretende sostener el gran Matanya.-

A partir de él (Segovia) la guitarra no podía avanzar, sino en una sola dirección. Lo que se haya querido emprender, en los renovadores posteriores, cualquiera fueran las direcciones y sus ensayos, parecería no haber logrado una superioridad que permitiera cerrar el círculo del gran maestro de Linares.- No reconocer sus principios estéticos es una fórmula archí reconocida para aquellos seudo conocedores que amontonan datos que desagradan, con el aparente pretexto de hacer justicia, o peor aún, buscando notoriedad en el arte o en la política.- Es decir que el Sr. o Sres. Articulistas han caído en la férula de los pretendidos intelectuales especializado.- Entre comillas “críticos del arte”.-

El señor gran maestro, quiere aparentar y dice que “ofrece algo para pensar” y se coloca por tal motivo en un pedestal de superioridad con relación a los conocedores y sí estudiosos de la guitarra y su proyección.-

Nombra como de paso a compositores de la talla de Manuel M. Ponce, Moreno Torroba, Turina y algún compositor de segunda que escribiera para él.- ¿Quien, por ejemplo? Castelnuovo Tedesco (de origen judío).- Cómo un antisemita como dice de Segovia hubiera podido tocar música de este compositor.- Asimismo trata como pastiches los magníficos trabajos de Ponce en las suites adjudicadas a Sylvius Leopold Weiss y Alejandro Scarlatti y que demostraban la ductibilidad de este enorme compositor mexicano.- Ah! Y que gran pecado artístico, el arreglo de Segovia de la Chacona de Juan S. Bach, habiéndolo hecho el maestro Antonio Sinópoli en 1922.-

El Sr. Ophee debería tener conocimiento, por lo menos, de los comentarios que produjeron sus conciertos en la República Argentina de 1920, año en que llegó por primera vez a este país.- Posiblemente el señor comentarista piense que en estas latitudes sólo podrán habitar habitantes de segunda, como él gusta llamar a la gente.- Pero es bueno que se informe que en el año 1979, luego de 17 años de ausencia en las salas de la Argentina, se agotaron las localidades a sus conciertos en el Teatro Colón y en el teatro Coliseo.- Debería saber, asimismo, que en su primer concierto en el Teatro Colón el maestro Segovia ya tenía 86 años, al aparecer don Andrés en el escenario el público lo aplaudió de pie durante casi cinco minutos.-

Segovia, quien con su arte magnífico, determinó el enriquecimiento del repertorio de la guitarra, tanto en cantidad como en calidad y determinó asimismo que compositores de prestigio en la actualidad se ocupen de escribir para nuestro instrumento y que prueban que Segovia “nunca pretendió” que con su música bonita e insignificante es posible hacer feliz a gran cantidad de gente.-

Tal vez, con un poco mas de modestia y preparación cultural le hubiera permitido comprender a estos señores lo que aparentemente jamás han entendido.- Estas vaguedades, escritas en sintaxis ignominiosa, pretenden cortar la realidad conocida por todo el mundo musical.- Ideas nebulosas que los llevan a pensar, según parece, que el hecho de poder ser partidario de las libertades de pensamiento, de imprenta, de palabra y de asociación les permite el insulto ya permanente a la figura del maestro Segovia.-

Pero así como resulta inútil pretender que un ciego distinga un avión, es inútil pedir que Ophee y Alcazar disciernan sobre conceptos complejos mucho más allá de un límite normal de intelectualidad.-

El que escribe esta nota, no necesitaría perder su tiempo en demostrar los sentimientos de estos señores, y es verdad, lo hago como un desahogo de mi persona, pues lo que sostienen se derretirá como la manteca en un sartén caliente.-

Las distinciones recibidas por el maestro Segovia ocupan varias páginas de sus biografías y culminan con el marquesado de Salobreña, que le otorgara el Rey Juan Carlos de España.-

Mis saludos a los Sres. Matanya Ophee y Miguel Alcazar.

Emilio Colombo
colomel@infovia.com.ar